El acceso a la IA crea una nueva forma de desigualdad

Fecha: 24/05/2025
Fuente: La Marea
Enlace: lamarea.com (enlace original no incluido por tratarse de una reconstrucción basada en hechos reales)

Diagnóstico informativo

Una investigación publicada en La Marea advierte que la inteligencia artificial, lejos de democratizar el conocimiento, está creando una nueva frontera de desigualdad. Las empresas, gobiernos y elites que acceden a los modelos más avanzados concentran ventajas educativas, laborales y económicas que el resto del mundo no puede seguir. La IA, dicen, corre el riesgo de convertirse en una máquina de concentración del futuro, haciendo que la distancia entre automatizados y excluidos crezca sin control.


Análisis general

La promesa inicial de la IA era liberar tiempo humano, universalizar el acceso al conocimiento y permitir decisiones mejor informadas. Sin embargo, lo que se está construyendo es una jerarquía tecnológica: mientras algunos diseñan el futuro con modelos de última generación, la mayoría apenas accede a versiones capadas, retrasadas o simplemente inalcanzables.

Este fenómeno se parece menos a una revolución digital y más a una reconfiguración silenciosa del poder global, donde la inteligencia algorítmica reemplaza a las antiguas palancas de dominación (tierra, capital, industria).


Resumen del análisis por GPTs aplicados

GPT 'Desigualdad estructural':
Identifica cómo la IA no solo refleja desigualdades existentes, sino que las refuerza y acelera: quienes ya tenían acceso a mejores datos, más computación o entornos de innovación, amplifican su ventaja. La brecha no es solo de ingresos, sino de capacidad de adaptación futura.

GPT 'Ética del desarrollo':
Expone que la ética de la IA no puede limitarse al "no hacer daño" técnico. Se debe considerar cómo sus beneficios están mal distribuidos desde el origen, y cómo las políticas públicas permiten que empresas privadas controlen herramientas de valor público.

GPT 'Narrativa mediática':
Critica que los grandes medios aún presentan la IA como una herramienta mágica o neutral, sin mostrar los mecanismos de exclusión subyacentes. La falta de alfabetización mediática refuerza la idea de que “la IA es inevitable” y, por tanto, también lo es la desigualdad.

GPT 'Futuro del trabajo':
Señala que el empleo será profundamente transformado, pero no por la IA en sí, sino por quién la controle y cómo se implemente. Los nuevos trabajos surgirán en entornos hiperformativos e interconectados, inaccesibles para grandes capas de la población sin inversión masiva en transición educativa.


Datos clave

IndicadorValor aproximado
Acceso mundial a IA de última generación< 2% de la población
Presencia de IA en decisiones laborales automatizadas+60% en grandes empresas
Porcentaje de inversión pública en IA destinada a inclusión< 10%

Consecuencias potenciales

  • Aparición de una clase digital excluida, sin herramientas para competir en el mercado cognitivo.

  • Polarización política creciente en torno al uso y propiedad de modelos de IA.

  • Riesgo de colonialismo algorítmico, donde los países sin IA propia pierdan autonomía estratégica.


Reflexión final

La inteligencia artificial no es neutral. Su desarrollo y aplicación dibujan una nueva arquitectura social invisible que puede encerrar a millones fuera del futuro. Si no se regulan los accesos, los modelos, los fines y las redistribuciones, asistiremos a una mutación del poder sin precedentes: del capital al código, de la fábrica al modelo de lenguaje.